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El éxito en la venta profesional

 

Nos encontramos con tres puntos principales para desarrollar con éxito la venta: La Capacidad de expresión, la Capacidad de contagio anímico y la Capacidad de inspirar Confianza,

que forman parte del “Estudio Psicoestético  del Carácter Promotor”, gráfico 050 creado por el profesor Carlos Muñoz Espinalt.  Que nos dice:

 “Vender no es nada más que sacar obstáculos para ofrecer el artículo al cliente”.

En consecuencia: ¿Saben interpretar las necesidades motivacionales de quien quiere comprar?

Esto ha caracterizado que actualmente los escaparates, locales, salones y boutiques con sus promociones, ofertas y presentación de los productos y servicios tienen más sugestión que el propio vendedor, eclipsando su capacidad de expresión y creando así una indolencia en el trato personal que reclama el público. Esto descarta todo un posible asesoramiento de imagen y en consecuencia el desarrollo profesional  del carácter promotor.

Un carácter promotor se construye día a día, con una mexcla de estudio y experiencia, o por el contrario se debilita y se queda la persona sin fuerza seductiva. Cuando se va formando,  forma parte de la manera de ser y ha de ir actualizándose con las nuevas maneras del tiempo que reclama el público. Para esto se necesita construirse una imagen seductiva. Sabiendo desarrollar las argumentaciones con una capacidad de expresión sugestiva  y con una dialéctica que comienza  en un principio por el saber saludar y en estar convencido de lo que se hace.

 Muchos piensan   _ ¡Ya sé de qué va!   Pero en la época actual hay quien no domina la saludación. Des del saludar hasta la despedida, mucha gente se mueve por su estado anímico.  Que unas veces eufórico y otras desmotivado, perdiendo su carácter en ser preciso en el trato para la venta. Cuando el cliente no ve una continuidad en la manera de actuar, el profesional pierde sugestión personal.

Según Carlos Muñoz Espinalt la venta es: persistencia, metodización, disciplina, constancia, dinamismo y potenciar a la persona entre otras causas.

Con la Psicoestética sabemos que la venta forma parte de la vida misma y desde la existencia de ser humano se da de forma natural. Realmente el problema lo tenemos porque hoy en día nos cuesta encontrar a un profesional, un asesor de imagen, que nos sepa interpretar nuestra idealidad y nos configure una imagen personal actual y singularizada. Para conseguirlo se necesita tener construido un carácter promotor habiendo desarrolladas estas tres capacidades:

 

Capacidad de expresión: cuando entramos en un salón nos dirigimos a aquella persona que nos transmite una mirada más cálida. Lo mismo ocurre cuando nos miramos delante del espejo necesitamos que nos respeten el espacio de intimidad, descartando las miradas fiscalizadoras. En las argumentaciones pedimos concreción, que se interprete nuestro propio gusto personal. Una capacidad técnica y capacidad Psicoestética con una sinceridad profesional, que se verá reflejada al coordinar los canales de expresión de la mirada, el habla, el gesto y el indumento.

Capacidad de contagio anímico: particularmente me decanto por los profesionales que tienen un aire positivo y saben potenciar. En el trato que reclama el público tiene que haber un dinamismo y una motivación  que nos abran a una nueva dimensión a través de la imagen y nos ayuden a proyectarnos con plenitud social.

Capacidad de inspirar confianza: nos gusta que nos conozcan y reconozcan por nuestro nombre y nuestra forma singular. También que tengan una continuidad en el trato, porque si ya nos identificamos con este estilo, necesitamos que nos faciliten una evolución a través de la imagen.

Cuando se elige por un profesional,  se puede hacer por impulso. O si bien se hace de forma consciente es porque  ha contrastado, ha comparado con otros profesionales y  se decide por  aquel que cree que van a interpretar  y  a conseguir su propósito.

Hoy en día que el público tiene tanta información, hacen falta profesionales que tengan construido este carácter promotor que estudiamos a través de la Psicoestética para saber interpretar aquello que le potencializa, le cae bien y se sabe ver.

En este estudio previo y esquemático  tenemos la base para comenzar a desarrollar los factores imprescindibles del carácter promotor en el mundo de la venta. Sobre todo si recordamos la frase de Carlos Muñoz Espinalt que nos dice:

“El cliente siempre tiene más habilidad para comprar que el vendedor para vender”.

Gracias por compartir.

                                                                                                                        Vicent Davó

 


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