Blog

Permalink to La imagen ornamental o belleza vivencial

La imagen ornamental o belleza vivencial

El vestido y los artificios que utilizamos para configurar la propia imagen tienen una intencionalidad más allá que una simple apariencia, sobre todo cuando transmitimos nuestras vivencias. Aquí vemos donde la Moda se puede considerar vivencial en vez de un sentido ornamental.

No podemos ver la belleza si no hay un equilibrio interior… y con los artificios conseguimos expandirla a través de su expresividad, seguridad e identificación.  

Cuando la imagen es solamente apariencia parece un disfraz, en cambio, cuando  le damos intención al gesto a través del vestido, el peinado o un perfume forma resurge un dinamismo interior.

El vestido y el peinado nos remarcan la imagen e intensifican nuestra personalidad.

Con nuestra imagen transmitimos lo que ven nuestros ojos quieren ver y perciben nuestros sentidos en aquello que nos Favorece, Actualiza, nos Cae bien y nos sabemos ver. Nos ayuda a ver lo que nos acerca o rechaza con los demás, a flor de piel. Es lo que nos une al ambiente y nos crea sintonía con las personas. Muchas veces un perfume o una joya producen alegría y contagia el ánimo psíquico de nuestra personalidad.

Cuando la configuramos nuestra imagen  con los artificios del vestido, peinado o joyas, revestimos nuestro cuerpo como si fuera una obra de arte en un cuadro, creando una figura que nos ayuda a encontrar el equilibrio entre el fondo y la forma.

La imagen nos hace de puente entre el propio YO y el AMBIENTE.

Por este motivo nuestra imagen debe ser natural con aquellos artificios que llevamos, dándole una intencionalidad atractiva, dulce, sensual y caracterológica, donde podemos mostrar nuestra personalidad, encontrar la belleza y transmitir tanto a los demás como a nosotros mismos nuestra identificación personal.

Vicent Davó


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *