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El aire juvenil y los labios

     La boca nos dará según la Psicoestética el grado de sensualidad en la expresión del rostro, que se verá influída por los diferentes matices de los demás rasgos faciales, por los artificios bien dibujados del maquillaje, peinado y los complementos. Cada expresión en el rostro, nos emite unas sensaciones y una impresión que muchas veces nos recreamos al verla en una fotografía porque nos produce una sugestión. En cambio en el vivir de cada día perdemos atención en nuestra expresividad al contemplar solo el rostro de los demás y carecer de espejos para saber lo que emitimos. En este caso acabamos interpretando el ser que los demás ven en nosotros sin entender lo que nuestro rostro emite y cuando lo vemos en una fotografía por sorpresa, nos extrañamos. Al tener una constante movilidad en el rostro  que no somos conscientes carecemos de registros y matices, que van variando según el estado de ánimo y remarcando  el gesto en diferentes tipos de labios. Con esto parece ser que conocemos mas el rostro de los demás que el nuestro propio. Por este motivo no podemos prescindir de espejos desde la noche de los tiempos, para poder interpretar nuestra cara y el fuero interno.

En este caso podemos encontrar desde unos labios más gruesos donde se incrementará la máxima sensualidad con sus diferentes matices, hasta los labios más finos y espirituales.

Los labios excesivamente gruesos pueden dar desde un aire bobalicón que se presenta en la adolescencia o demasiado hinchado que remarca  lentitud mental, hasta quedarse  demasiado arqueado o descolgado, que reflejaría un aire colérico.

Tambien nos encontraremos con los diferentes tipos de labios finos, que pueden ser joviales por las comisuras que se marcan en su sonrisa, y refleja el grado de persona afortunada o desafortunada en la vida. Además veremos que varían el grado de tenerlos apretados según  el estado anímico.  Los podemos encontrar, desde un aire tipo observador, atento o resentido hasta un tipo reflexivo o meditativo.

Con todas estas motivaciones, no podemos olvidarnos que la fuerza de un peinado, el maquillaje o las joyas que contribuyen a matizar los rasgos faciales,  renovando la expresividad del rostro, creando un aire más sugestivo y un aspecto juvenil.

Cualquier gesto nuevo que descubramos en el rostro, nos cambiará los matices incluso de una mueca de descontento, dándonos así una dinámica renovada en nuestro interior, reforzando a través  de nuestra imagen la propia personalidad. Como nos descubre la Psicoestética; al buscar el equilibrio entre el fondo y la forma se expresa  con naturalidad y transparencia el sentimiento, la inteligencia y el nuevo aire juvenil a través de los labios.

Gracias por seguir el blog y compartir !!

Vicent Davó

Bibliografía      “Lo que dice tu cara” de     Carlos Muñoz Espinalt

 


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